Durante el embarazo, uno de los principales temores es que el bebé nazca antes de tiempo. Algunos hablan del término «prematuro» como tal o «sietemesino» en algunas culturas, como la nuestra. Consideramos a un niño maduro y listo para nacer a partir de las 37 semanas de vida. Así, que todo nacimiento antes de esa edad de gestación se considera prematurez, y depende de las semanas llamarlo temprano o tardío, esto se define por los riesgos que conlleva cada etapa del desarrollo del embrión.
Los principales problemas a los que se enfrenta un prematuro es la dificultad para respirar, por ende oxigenarse, y esto desencadena alteraciones del cerebro, intestino, riñones y luego el resto de órganos. Requiere además, ser atendido de forma especializada, con un buen equipo médico y las condiciones ideales.
Por ello, es importante un buen control prenatal, suplementarse con vitamínicos, la prevención con vacunas y llevar una vida con hábitos saludables, desde lo físico a lo mental, para estar preparados ante cualquier eventualidad.
Hoy, debido a los avances médicos, podemos tener en nuestras familias a los niños prematuros creciendo normales, hecho que, en la generación pasada era prácticamente imposible.
Si el plan de pareja es quedar embarazados, o ya lo están, es fundamental buscar ayuda profesional con tiempo, existen muchos problemas que se pueden detectar en el control prenatal y llevar a feliz termino el embarazo.
Mi experiencia como mamá de un bebé prematuro es tener el apoyo siempre de un buen pediatra como usted que entienda el sufrimiento de uno de padre y nos hable siempre con la verdad, gracias a Dios y con la ayuda de los mejores profesionales logramos contar está historia llena de amor… Dios la bendiga siempre…
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Gracias Ana, es un gusto…🤗🤗 se lew quiere
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