Que valientes son los niños…
Es increíble que la respuesta de un adulto a una pandemia, sea tal, que los niños se quedan absortos mientras nos ven pasear por toda la casa, trabajando frente a la computadora o el teléfono, limpiando y poniendo reglas cambiantes (cada vez más restricciones), ellos entienden y se adaptan, sin requerir una segunda explicación, siguen instrucciones al pie de la letra, optan por no interrumpirnos, por el simple hecho de ver nuestra expresión de angustia y nuestro tono demandante.
Que valientes son los niños…
Se entretienen solos… aparecen con un dibujo, toda una obra de arte abstracta y pueden definir lo que significa sin temor a equivocarse, hacen un juguete entretenido de una caja de cartón, tocan sus instrumentos musicales o practican sus disciplinas y además colaboran con las tareas de la casa. Es muy raro que insistan en salir, y muchas veces quieren estar muy cerca nuestro, buscando seguridad.
¿No son maravillosos?, tienen el valor de adaptarse más rápido que los adultos, confían ciegamente e inventan historias mágicas, su imaginación no tiene límites, porque eso divaga su mente y se sienten felices. Cuando tienen nuestra atención y nos hacen sonreir es suficiente paga para ellos. No los subestimes, ámalos porque están haciendo un gran esfuerzo por acompañarnos en casa, también han cambiado sus rutinas, y se angustian… pero confían. Son nuestros valientes del futuro.
Cuando pienses que un niño no entenderá, medítalo. Si se lo explicas con ejemplo, entenderá las nuevas normas de inmediato. Su imaginación vuela alto, no le cortes las alas. Y reconoce que confían, ellos tienen Fe. La valentía de los niños…